Yo y mis ideas

una tras otra presas
al momento en que fueron concebidas
su aroma se insinuaba
y hoy se va desvaneciendo

ante mis ojos bailaban
en fresca tinta
como la amable lluvia
que tanto necesito

en su dorada luz me hallaba hermoso
fulgurante
pero me hice un ovillo
en el silencio oscuro
que siguió al chubasco

¿se irá secando el árbol generoso
que me da a lamer sus hojas por las tardes?
¿caerá desmayado su follaje?

yo sólo escribo el acta
y a pocas veo salir
de entre los dos renglones
de su nacimiento

nadie
no
escribe su baja
en esta cruel batalla que libramos
contra el calor
el cansancio
y el hastío

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