Como ya tiene un rato que no escribo nada en este espacio, además es viernes y estoy de buen humor, quiero compartirles la traducción de un pequeñito artículo que leí el otro día y que me dejó pensando.
Muchas veces creemos que necesitamos tales o cuales bienes materiales, sobre todo en estos tiempos de apremio, para ser felices. Y la verdad es que la felicidad puede requerir muy poco. De hecho:
“En un estudio llamado de manera muy apropiada ‘Gente muy feliz’, los investigadores buscaron las características del 10% de las personas más felices entre nosotros. ¿Viven con un buen clima? ¿Tienen dinero? ¿Están en buena condición física? Resulta que sólo había una característica, y sólo una, que las distinguía de los demás: la fortaleza de sus vínculos sociales (….) el apoyo social es un factor mucho más importante que la edad, el sexo, la raza o el nivel de ingreso. El punto es que, mientras más relaciones sociales de calidad tengas, tendrás más oportunidades de ser feliz, y mientras más feliz seas, más ventajas tendrás en todos los aspectos de tu vida.”
Así que, vamos: amar más, acumular menos. Nada que no supiéramos de antemano, ¿verdad? ¡Feliz fin de semana!
Tomado de Barking up the wrong tree…