“And I never learned to count my blessings
I choose instead to dwell in my disasters
…
Well, it’s the hurt I hide that fuels the fires inside me
…
Will I always feel this way
So empty, so estranged?”
Me pregunto cuántos irán por la vida vacíos, lastimados, aislados. Incapaces de disfrutar la felicidad cotidiana o el cariño de quien los aprecia, bajo el peso de los recuerdos y las emociones que no dejamos ir. Esta canción de Ray LaMontagne es hermosa y dolorosa al mismo tiempo, es la vida que pasa con esplendor frente a nuestros ojos ciegos.
Ojalá pudiéramos liberarnos verdaderamente del pasado, los viejos rencores pero también los viejos ideales que ya no funcionan. Dejar atrás todo el dolor. Aceptarnos como únicos, diferentes pero iguales: vivir en el momento, que es donde suceden la acción y el cambio…
Don’t let your mind get weary and confused
Your will be still, don’t try
Don’t let your heart get heavy child
Inside you there’s a strength that lies
…
Be here now
Pues yo sí creo que hay que vivir momento a momento, pero finalmente, estamos hechos de todos esos momentos. No perder la memoria del pasado, solamente el dolor, es lo que yo hago.